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Espaguetis con champiñones y salsa de tomate

Espaguetis con champiñones y salsa de tomate

Limpiar con cuidado las setas de las pieles y filamentos para que queden intactas.

Lavar los champiñones limpios y hervirlos en agua con sal.

Al mismo tiempo, hierva los espaguetis, de acuerdo con las recomendaciones del paquete, en agua con sal.

Mientras hierven los espaguetis y los champiñones, prepara la salsa de tomate. Pelar la cebolla y el ajo, lavar, picar y luego sofreír en suficiente aceite a fuego lento hasta que estén suaves.

Por separado, agregue al jugo de tomate todas las especias: sal, pimienta, azúcar en polvo, guindilla, orégano, tomillo, albahaca seca. Revolver hasta que el azúcar se disuelva. Si desea que la salsa sea consistente, también puede agregar una cucharadita de almidón.

Lave los tomates cherry y córtelos por la mitad.

Cuando la cebolla y el ajo se hayan ablandado, añadir el jugo de tomate picante al gusto y 100 ml de agua. Dejar hervir la salsa, a fuego lento, hasta que baje un poco y finalmente añadir las mitades de jitomate cherry. Deje la salsa de tomate hasta que penetren los tomates cherry (otros 2-3 minutos) y luego retire la sartén del fuego.

Cuando los espaguetis hayan hervido, colar, enjuagar 2-3 veces y dejar escurrir por completo en el colador.

Los champiñones hervidos se cuelan y se escurren bien de agua, después de lo cual se saltean y se doran ligeramente en la sartén en la que se colocó primero el aceite de girasol y luego la mantequilla en rodajas.

Poner los espaguetis en un plato y espolvorear uniformemente con la mantequilla derretida en la que se saltearon los champiñones. Agregue la salsa de tomate y los champiñones salteados, después de lo cual la comida se puede servir caliente.

1

Limpiar con cuidado los champiñones para que queden enteros.

2

Para la salsa de tomate, no sofreír la cebolla y el ajo duros, para que no se amarguen, sino remojarlos un poco, en suficiente aceite y a fuego lento, para que se vuelvan dulces.

3

Agrega las especias al gusto, prestando atención a la guindilla, para que la salsa no esté demasiado caliente (basta con la punta de un cuchillo).

4

Si desea que la salsa esté más unida, puede agregar una cucharadita de almidón.

5

Vigile la salsa para que no se caiga demasiado y no se pegue al fondo de la sartén.

6

Derrita la mantequilla en rodajas en una sartén en la que primero vertió 2-3 cucharadas de aceite. De esa forma la mantequilla no se quemará.

7

Escurre bien los champiñones hervidos antes de saltearlos.

8

Saltee los champiñones a fuego lento hasta que estén ligeramente dorados y adquieran un buen sabor a mantequilla.